Acababa de salir de casa
e iba a comprar el pan para comérnoslo ese mismo mediodía. Mis padres y mi
hermano venían a hacerme una visita, algo que me molestaba un poco ya que
precisamente ese viernes tenía el día libre y no podía ir a tomar algo con mis amigos.
Saqué el móvil del bolso
y llamé a mi amiga Tessa.
-¡Hola! – Contestó Tessa
sabiendo que era yo.
-Hola. – Dije sin mucha
sustancia
- ¿Qué hay Elaine? Hoy
hacemos un picnic por ahí con los demás y luego iremos todos a casa de Bett,
¿te apuntas? Cocinará ella, ¿te lo puedes creer? Creo que pediré una pizza por
si acaso…
-Pues… no podré quedar
hoy. Mi familia viene a verme, lo siento. Guárdame un trozo, ¿vale?
-Menudo tostón… de
acuerdo, si hay algún cambio me avisas, ¿sí? ¿Qué estás haciendo ahora?
-Voy a comprar algunas
cositas para la comida, ¿se te ocurre algo?
-Podrías… - Tessa parecía
tener una idea, algo sorprendente de ella. – No, no podrías.
-¿Qué? ¿Insinúas que no
soy capaz?
-No es eso, es que no se
me ocurre nada, lo siento. ¿Esta noche podrás salir, entonces?
-Lo imaginaba… Bueno,
quizás sí, quizás no. Ya te llamaré si eso.
-Está bien, ya hablaremos
más tarde y si no, mañana. Tengo que llamar a los chicos, ¡adiós!
-Hasta entonces. – Fui a
colgar pero vi que ya me había colgado ella.
Estaba a punto de llegar
a la panadería cuando sucedió. Iba andando por la acera y todo el cielo se
apagó en apenas unos segundos. La luz del sol se desvaneció y la oscuridad
inundaba las calles. La gente gritaba, asustada, nadie sabía qué pasaba ni
siquiera podía verlo. En un escaso tiempo, la calle fue iluminada por la luz
que se colaba en las ventanas de los pisos. Miré el reloj del móvil: las once y
doce minutos. Era de día pero el cielo lucía de noche. Volví a marcar el número
de Tessa.
-¿Tessa? – Dije yo algo asustada.
-¿Tú también? ¿Qué está
pasando? Casi no veo nada.
-Parece que la luz y la
electricidad funcionan pero la luz natural del sol no. Es como si se hubiera
huso.
-No entiendo nada, ¿crees
que es el fin del mundo?
-¡Tessa por favor! No
seas así de pesimista, no puede ser posible. ¿Y si el sol ya ha dado su fin?
-¡Pues eso sería el fin
del mundo si lo miras bien! Oh, espera, espera. Elaine, estoy en casa, la
televisión funciona. Están retransmitiendo algo.
-¿Qué es? ¿Qué está
pasando? – Dije muy intrigada. Si las novelas de misterio me volvían loca, eso
me remataba.
-Sé paciente y déjame
escuchar. Es sólo en nuestra área, los demás países están bien. Desconocen qué
ha sucedido. Qué rápido va la comunicación, ¿no? Dicen que no nos preocupemos,
que todo está bien.
-Que caso más extraño…
-Elaine, vuelve a casa,
tengo un mal presentimiento… sólo lo dicen para calmarnos. Eso de que
desconozcan los motivos no es algo para lo que debamos estar tranquilos. –
Tessa estaba llena de locura en mi opinión, tenía razón en cierta forma, pero
no había de comerse el coco.
-Vale, vale, vuelvo a
casa… al parecer hoy no vamos a comer pan.
Mientras hablaba con
Tessa, unas escaleras cayeron del cielo en medio de la carretera. No eran unas
simples escaleras, eran muy largas y no podías ver su fin. No eran unas
escaleras verticales, ni hechas con cuerdas. Tenían la misma estructura que
unas normales, solo que parecían infinitas.
-¿Elaine? ¿Me oyes?
Maldito cacharro, ¿se ha estropeado? ¡Oye! Sé que estás ahí, oigo a la gente gritar,
¿qué ocurre?
Eso provocó que el
tráfico se colapsara. Se podían oír los coches policía acercarse, gracias a su
escandalosa sirena. Vi como de las escaleras descendía algo y poco a poco pude
verlo con más claridad. Todo seguía oscuro. Dos policías armados bajaron de las
escaleras, ¿qué significaba eso? La ciudad oscurece y de repente caen unas
escaleras del cielo que destrozan la carretera y colapsan el tráfico, la gente
grita de un lado a otro y ahora dos policías descienden de las misteriosas
escaleras. Se quedaron frente a ellas, evitando que la gente subiera. Uno de
ellos giró la cabeza y me miró. Me quedé paralizada. No podía ver sus ojos por
toda la protección que llevaban pero sí pude oír algo…
-¿Quieres vivir en Derment?
No lo entendía, el
policía se encontraba a unos 20 metros de distancia y aun así, pude oírle con
total perfección, a pesar del escándalo que formaba la gente.
-¿Derment?
-Mira hacia arriba.- Le
hice caso y miré. Todo seguía negro. – Encima de ti hay una plataforma, eso es
Derment, el paraíso.
¿El paraíso?, rondaba por mi cabeza. Así que el
sol no se ha apagado, pensaba. Realmente una plataforma cubría el cielo y
ocultaba la luz del sol.
-¿Qué hay en Derment? –
Pregunté muy intrigada. Nunca había oído hablar sobre ello y mucho menos pude
imaginar que estaba encima de una plataforma. ¿Me había mal informado esos
días? No, era algo que no sabía nadie.
-Un nuevo mundo, el
paraíso. ¿No estás cansada de este?
-Sí. – Dije sin dudar ni
un segundo.
-Sube las escaleras. – Me
dijo el policía apartándose para dejarme pasar.
No sé por qué pero lo
hice. Sentía la necesidad de descubrir que había allí arriba. Con mis ojos
había presenciado que no era algo normal y la curiosidad me mataba por dentro.
Me acerqué al policía y pasé por su lado para subir las escaleras, él,
rápidamente se volvió a poner en el sitio para que no pasara nadie más.
Empecé a subir y subir
las escaleras interminables. Ya había subido unas cuantas y no podía contemplar
lo que se escondía debajo de mí de tan alto que estaba. Se me agotaba la
energía, llevaba un buen rato ascendiendo y no obtenía resultado.
Se me hace curioso que en todos tus relatos haya elementos fantásticos... Jajajajaja
ResponderEliminarEn todo caso, buen escrito, ¡gracias por subirlo!
Intento que no sea así pero... me acaba saliendo solo D: ¡Gracias a ti!
EliminarTodo empieza normal, una vida normal, y de repente algo pasa, todo lo cambia, no para bien o para mal (aún no se sabe) pero sí que cambia... a veces me he sentido como Elaine, cansado de este mundo. Y las escaleras me han dado a pensar en "Stairway to heaven", a ver si en otro relato aparece una "Highway to hell".
ResponderEliminarBueno, agradecido como siempre por tus relatos, y.. ¡A por la parte II!
Te comprendo perfectamente, este mundo gana en negativos y no positivos ^^ ¡Muchas gracias!
Eliminar¡Hola! Aún no he acabado de leerlo, pero lo escribo ahora y así no me olvido.
ResponderEliminarHas escrito dos veces lo de que caen unas escaleras del cielo y que de ellas bajan dos policias. :3
(está muy interesante de momento)
Si te refieres al párrafo de "Eso provocó..." No es que lo escriba dos veces, es como un miniresumen se autohace la narradora, no sé si me explico... owo.
Eliminar¡Ah sí! Ahora que lo has dicho sí que me he fijado :3
EliminarCreo que ya lo dije, soy tipo "dime que pasa ya!" y no me fijo en los detalles. Lo había releido un par de veces, pero me seguía quedando con cara de... "eing?".
Gracias por la aclaración :3
Oh me ha encantado *-*
ResponderEliminarYo me imaginaba unas escaleras de caracol, y no como las del dibujo :E Menosmal que al principio no me he fijado en el dibujo, me gusta al menos al principio, imaginarmelo a mi manera.
Me ha gustado mucho :3
No estarían mal unas escaleras de caracol, quizás habría quedado mejor y todo pero es muy difícil de imaginar e.e. Además, con unas escaleras de caracol parece que, no sé, que haga más referencia al cielo ya que acaban siendo verticales y no diagonales.
Eliminar¡Weee!